Publicado el: Vie, jun 16th, 2017

Crisis del Populismo (II)

Por Luciano Filpo

luciano-filpo1La última oleada populista se inició a finales de los años noventa, en el contexto de una profunda crisis de los sistemas de partidos políticos. La corrupción, ingobernabilidad, cuasi estados fallidos propiciaron las condiciones para la emergencia de nuevos líderes: Chávez, Kirchner-Fernández, correa, Evo. Lula-Dila, Ortega. Se construía un nuevo escenario geopolítico, sin guerra fría, pero con el control mediático, estableciendo Estados nodrizas o esquiroles en la región tal fue el caso de Colombia bajo el mandato de Álvaro Uribe, la política norteamericana puso en marcha una ofensiva supuesta contra el narcotráfico, pero en el fondo se procura ejercer el miedo y terror en la región, varias bases militares en el territorio colombiano así como implementar la guerra de baja intensidad. El socialismo del siglo XXI, como se ha llamado a la nueva generación populista, trasciende el nacionalismo y el historicismo regional, va más allá de las fronteras latinoamericanas y promueve vínculos económicos y culturales con el gigante asiático: China, así como Japón; Venezuela, Bolivia, Ecuador procuraron encontrar otros destinos a sus materias primas y a la escasa producción industrial. La estrategia norteamericana, de considerar la región, simplemente como su patio trasero se había revertido, se tiene pensamiento propio, se han estado creando espacios de discusión y decisión diferente a los creados en el marco de la OEA y el dialogo interamericano, todos mediatizados por EEUU. Los líderes latinoamericanos procuran encontrar socios horizontales y respetuosos de las diferencias. Crearon CELAC y el MERCOSUR y el ALBA. El Tío Sam siempre había tratado a las naciones latinoamericanas como mendigos y lacayos, los cuales debían prosternarse a sus pies y permitir que sus políticas internas se decidieran en el pentágono. En el marco de la nueva oleada populista Hugo Chávez se constituyó en el ente más contestatario en la región: desafiaba las embestidas Yankee, se paseaba por países cuestionados por el imperio y procuro nuevos mercados a la abundante materia prima de Venezuela. En el año 2002(abril), Chávez fue víctima de un efímero golpe de Estado de la derecha venezolana y el pentágono, la acción de facto fue un bumerang para la oligarquía venezolana, permitió la consolidación del chavismo. Chávez puso en marcha programa de salud, educación y construcción de vivienda populares. Es necesario destacar que los jugosos precios del petróleo facilitan esa situación, pero el ámbito infraestructural industrial no se produjeron cambios así como hacer esfuerzos para transformar los inmensos espacios rurales y alcanzar la soberanía alimentaria. Por su parte Brasil ha sido un caso excepcional, los cambios venían desde antes de Lula, pero bajo el mando del líder del partido de los trabajadores se pusieron en marcha programas sociales que sacaron a más de treinta millones de brasileros de la pobreza. También Brasil, bajo el mandado de Luis Ignacio Lula Da Silva, se convirtió en una de las primeras economías del mundo, ha intentado ser parte de un nuevo bloque de economías emergentes o alternativas a los bloques formados por Norteamérica, Europa, o Asia-Pacifico. India, Brasil, Rusia, Sudáfrica. El nuevo escenario transfronterizo trasciende los mercados y las fronteras. Las fronteras y el nacionalismo han cambiado. La sociedad red posee mayores mecanismos de consumo, la cultura mediática, la inserción alienante en el mundo red está creando la era de los zombis, autómatas que se desplazan como idos de la vida real y su entorno próximo, mientras están sumergidos en el paisaje virtual. No obstante los progresos materiales que se han registrado en Brasil, lo cierto es que la corrupción, la impunidad y la desigualdad han puesto hacia afuera los baches no resueltos en los gobiernos de Lula y Dilma. En el plano geopolítico, la política del pentágono ha girado en el sentido de poner al descubierto escándalos y han contribuido a enjuiciar y sacar el populismo del poder. Por su parte, en Argentina, el dúo Kirchner-Fernández llegan después del corralito financiero, apalean a la vieja consigna peronista de la justicia, ponen en marcha políticas de asistencia entre los grupos más desposeídos y se afianzan hasta el 2015; las clases medias agobiadas por el peronismo se han refugiado en el macrismo, un jinete de los negocios turbios, el bajo mundo, ha detenido la economía y ha hecho recortes sociales que ponen a los grupos marginales en serios aprietos. Posiblemente Evo Morales ha sido el que haya puesto en marcha las reformas sociales más profundas. Bolivia estaba dividido en dos regiones: una franja controlada por la minoría blanca, dueña de las riquezas y las decisiones y la inmensa mayoría de ascendencia indígena, los parias del américa; en Bolivia ha mejorado el ingreso así como los indicadores sociales que permiten observar cambios en la calidad de vida de la población. También Correa contribuyo a mejorar la distribución de riquezas y la nacionalización de los recursos naturales. En la actualidad países como Brasil y México, de ascendencia populista viven profundos procesos de agitación social, el crimen, el narcotráfico y el bajo mundo se infiltran hasta en el gobierno. Allí hay casi estados de guerra. El pueblo brasileño está en las calles desde el 2013, se produjo la salida del poder de Dilma, pero el caso que trasciende es el venezolano. Las grandes cadenas norteamericanas magnifican la situación venezolana. Este comportamiento parece corroborar la expresión de que Estados unidos solo respetaría Estados como Brasil, México y Argentina, pero que los demás podría contribuir a desestabilizarlos políticamente si no están alineados con la geopolítica del Pentágono.

El autor es Dr. en educación.

Sobre El Autor

- Estudiante de término de Comunicación Social

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