Publicado el: Vie, jun 9th, 2017

Crisis del populismo Latinoamericano (I)

Por Luciano Filpo

luciano-filpo1El populismo es un sistema y práctica política que se coloca por encima de las instituciones que garantizan al orden social o la someten a profundo cuestionamiento. Esta praxis política denominada, populismo cuestiona la estructura agraria, las tradiciones, los grupos familiares y fácticos que detentan el poder. El populismo es una práctica muy variada a veces sobresee a las ideologías, puede ser derecha, centro o de izquierda. En la derecha suele degenerar en regímenes represivos, que han apelado al nacionalismo para promover la defensa de la patria e imponer de forma cómoda su dominación. En el centro se procura ejercer el poder con cierto equilibrio, pero los gobernantes degeneran el caudillismo totémicos; por su parte los caudillos con tendencia izquierdista se refugian en el discurso y a veces práctica de la redención de las masas populares y anti oligárquico así como enfrentar la explotación de los recursos naturales por el capital corporativo y multinacional. El populismo latinoamericano se ha inscrito en esta última tendencia, en la concepción izquierdista o semi izquierdista, pero con una visión anti oligárquica y antiimperialista. Latinoamérica ha vivido varias oleadas populistas en las primeras décadas del siglo XX se destacan los regímenes de: Juan Domingo Perón en Argentina, el cual procura redimir las grandes masas de trabajadores de la brutal explotación de los grupos oligárquicos. Justicia social fue el lema del peronismo; por su parte Getulio Vargas pone en marcha en Brasil un movimiento que procura tierra para los campesinos así como llevar a cabo un proceso de industrialización del país. Este modelo populista se denominó varguismo y se prolongó por más de tres décadas. Uno de los casos más emblemáticos, de la primera oleada populista fue la experiencia de Lázaro Cárdenas en México. Este puso en marcha la reforma agraria, la nacionalización del petróleo, la educación laica, la libertad sindical… el cardenismo contribuyo a instaurar una dinastía política del PRI, la cual se prolongó durante setenta años (1930-2000).

América Latina ha sido una de las regiones del planeta con mayor desigualdad e inequidad, así lo han sostenido entidades como: B. Mundial, BID y La CEPAL. Los regímenes de derecha, promotores de la democracia, han contribuido a perpetuar estas desigualdades. Los partidos políticos del sistema han profundizado los problemas sociales a la vez que han forjado prácticas de impunidad y corrupción. Es evidente que la región situada al sur del Rio Bravo ha prohijado escenarios que violentan la dignidad de los seres humanos, segregan a grandes multitudes del derecho a tierra, la educación, la salud y el agua potable. Esto es un caldo de cultivo para la rebeldía social, para la confrontación. No resulta casual el hecho, de que Latinoamérica se haya convertido en la región más violenta del planeta, las contradicciones sociales se han ahondado, la distribución de riquezas es exigua y no da respuestas a las carencias históricas que viven grandes franjas socio-demográficas en zonas urbanas, suburbanas y rurales. Estados unidos ha vivido históricamente de espalda a la región y cuando se preocupan es para promover el crimen, el terrorismo encubierto y la desestabilización de gobiernos elegidos libremente por los pueblos. Ya lo ha establecido el brillante intelectual uruguayo Eduardo Galeano cuando Estados unidos interviene un país, termina dejando un cementerio o un manicomio, agregamos que generalmente deja un dictador o violador de los derechos humanos. La geopolítica norteamericana se fundamenta en la creación de gobiernos lacayos y sumimos a sus intereses. En el marco de la guerra fría, durante la década de 1970, se puso en marcha la Doctrina Kissinger, que sostenía que un régimen político se desestabiliza golpeando su economía y promoviendo la movilización política. Esa estrategia fue puesta en marcha en Chile durante el gobierno de la Unidad Popular, encabezado por Salvador Allende. En la misma década se puso en marcha la operación Cóndor, a través de la cual, el Tío Sam procuro la colaboración con las dictaduras fascistas para que llevaran a cabo desapariciones masivas de actores sociales comprometidos con el respeto a los derechos humanos y el retorno a la democracia. Estas dictaduras se forjaron en Chile, Argentina, Paraguay, Brasil; las mismas se erigieron en representante del terror y la violencia en la región. En la segunda mitad de los años 1980… Se inicia el tortuoso proceso hacia la democracia, esa misma década es considerada como perdida para la región, lo que contribuye a aumentar la desigualdad. Ahora entra en escena la globalización neoliberal y vienen los procesos de dolarizar economías, privatizar empresas públicas y reducir la influencia del estado en el mercado. En ese contexto emerge una nueva oleada populista que procura redimir las exclusiones de la globalización o la vieja marginalidad estructural latinoamericana. Este nuevo entorno populista unió en comunidad de interés a Chávez, Correa, Kirchner, Evo Morales, Daniel Ortega y también a Lula y Rousseff; todos estos gobiernos anti oligárquicos contaban con el visto bueno de Fidel Castro. Este grupo aprovecho buenos precios del Petróleo y encaró problemas de grupos marginales a la vez que mostraron una actitud de cuestionamiento a la hegemonía norteamericana en la región. En la actualidad EEUU tiene puesta en marcha una estrategia, de desestabilizar a Venezuela, han golpeado su economía, usan una estrategia mediática descomunal, están hablando de crisis humanitaria y haciendo ejercicios militares frente a las aguas territoriales del país bolivariano. Están creando las condiciones externas, unidos a los errores internos, para justificar una salida militar a la situación venezolana.

El autor es Dr. en educación.

Sobre El Autor

- Estudiante de término de Comunicación Social

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