Publicado el: Vie, jul 7th, 2017

La mercantilización de lo social

luciano-filpo1Por Luciano Filpo

En las últimas décadas del siglo XX se asistió a la puesta en marcha de políticas públicas encaminadas a estrangular los servicios sociales y dar primacía a la regularización y privatización. En la década de 1970, desde la Escuela De Chicago se diseñaron las políticas neoliberales que procuraban la privatización de la economía y el desplazamiento de la democracia por el mercado. Para esta época las políticas Keynesianas y neokeynesianas eran desplazadas por las nuevas recetas privatizadoras que buscan revitalizar la economía y la sociedad postindustrial. Von Hayek y Milton Fridman se convierten en los nuevos apóstoles del neoliberalismo económico. Para la misma coyuntura también se desarrolla la visión global, la construcción de una aldea planetaria, interconectada por la tecnología de la información y la comunicación, pero que todavía no eran tan significativos. Marshall Mcluhan había profetizado la nueva sociedad como la “aldea global”, los medios se convertían en el mensaje y el mensajero. Las realidades mediáticas influirían en la sociedad de consumo, en los procesos de socialización, en la instauración de una sociedad de imágenes, pero todo controlado desde el mercado. Neoliberalismo y globalización se convierten en una mutual complementaria. Eficiencia, eficacia, interdependencia, libre mercado, libre cambio, cero barreras arancelarias, políticas de fronteras comerciales abiertas. Desde esta lógica se apuesta a reducir la acción pública a aquellos escenarios donde sea eficiente, el estado de bienestar es condenado por dilapidar bienes y recursos, los cuales pueden ser eficientízados. Las políticas de bienestar son vistas como reminiscencia de un estado benefactor que contrae las reglas del mercado que violentan las leyes de oferta y demanda. Dentro de esta visión las políticas neoliberales y globalizadores van por la desregulación de los servicios sociales por controlar el papel estatal en la focalización de las políticas sociales. En la periferia capitalista es difícil implementar las estrategias que se ponen en marcha en los centros imperiales del capital. América Latina, África y parte de Asia no podían implementar estas estrategias privatizadoras y excluyentes. La globalización se presentó como un hecho ineludible, como un tren que se debe abordar no importa la condición del pasajero; pero los países pobres van en el último vagón y de pie; desde esta perspectiva macroeconómica los países deben eliminar los subsidios, las políticas proteccionistas y las barreras arancelarias que reducen la libertad y la competencia en materia económica. En ese marco se produjo una avalancha privatizadora, reguladora, así como proceso de dolarización de las economías. Organismos financieros como el FMI, el BANCO Mundial o el BID se constituyen en policías al servicio de los grandes capitales internacionales. Estos organismos organizan estrategias económicas que estrangulan y pauperizan aún más la población pobre. Con estos programas económicos se reduce la inversión pública en educación, salud, agua potable y electrificación. Desde la visión neoliberal se tiene por objetivo focalizar nichos de mercado no importando que estén en contra de la calidad de vida de la población. El neoliberalismo niega el Estado de bienestar y la posibilidad del desarrollo humano. Privatizar la salud y la educación han sido los grandes nichos a explotar en el mercado neoliberal. En el contexto de los sistemas sanitarios se crearon legislaciones para controlar los servicios y encarecer los costos. La filantropía médica parece traducirse en misantropía también los facultativos son víctimas de una sociedad de consumo y donde las políticas se deciden en gabinetes, pensando en los márgenes de beneficio y lucro más que en el bienestar de la población. En las nuevas políticas sanitarias los profesionales de la salud son colocados con un simple eslabón prestado de un servicio, siempre y cuando esté patentado por una ARS o cualquier otra entidad vinculada al negocio de la salud. Otro elemento articulado a las políticas sanitarias es lo relacionado a la industria farmacéutica como en dicha industria prima el fin de lucro por encima de la mejoría y bienestar del paciente. El negocio de las ARS ha llegado tan lejos, que ellos cometen el atrevimiento, la injerencia de objetar una indicación o procedimiento médico, todo se calcula a partir de no afectar los márgenes de beneficios. El carácter humanista y filantrópico de la relación médico/paciente se deteriora no obstante, una gran cantidad de profesionales de la salud propician situaciones de empatía y comprensión de la problemática que yugula a los pacientes, sin caer en una situación de transferencia y contratransferencia. La sociedad actual se desplaza por un derrotero donde lo humano, solidario y compasivo parece alejarse de las prácticas sociales. Individualismo, egoísmo, arribismo son el sello de la marca de las relaciones sociales. Las recetas neoliberales aterrorizan a la población trabajadora, cuestionan las políticas sociales, pero no encaran las quiebras bancarias y empresariales que de forma cíclica se producen en el sistema capitalista. La privatización siempre es defendida para las ganancias mientras que cuando se genera una perdida se recurre al Estado como mecanismo de protección del capital.

El autor es Dr. en educación.

Sobre El Autor

- Estudiante de término de Comunicación Social

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