Publicado el: Jue, ene 12th, 2017

La modernidad líquida

Por Luciano Filpo

luciano-filpo1La categoría de modernidad líquida fue creada por el gran filósofo Zigmund Bauman, la misma hace referencia a esa parte del siglo XX donde las sociedades son dominadas por la moda y el consumo, las redes sociales, el relativismo moral y la dictadura del mercado. Para el referido autor la sociedad ha perdido forma, la tradición, los vínculos, la solidaridad; lo humano y su existencia se resquebraja, se zarandea, se banaliza, se expone a los principios del interés y el capital.

La modernidad como categoría filosófica es la época del progreso, la razón, la superación del hombre. Los filósofos de la ilustración vieron en la modernidad la etapa, coyuntura o gran momento, para que el hombre se supere, libere de trabas como la ignorancia, la miseria, desigualdad, explotación y esclavitud. Se apostó a la construcción de un reino, donde existen reglas justas y equitativas, pero con el devenir del tiempo se profundizan los abismos de la desigualdad y se especializan y refinan los mecanismos de la explotación y esclavitud de la humanidad. Dentro de la visión marxista de la historia y la sociedad, la modernidad ha construido estructuras productivas, las cuales a su vez han producido mecanismos ideológicos y de representación social, los cuales producen alineación y enajenación social, política y económica.

La modernidad elabora discursos enajenantes y de justificación, articula relatos y meta relatos, grandes historias, suculentos discursos que lo construyen, explican y justifican todo. La modernidad y sus progresos ha dejado insatisfecha a las mayorías, esta se ha ido superando a sí misma, ha burlado las esencias primigenias de la existencia. Bauman es un profuso y profundo critico de las redes sociales, de su impacto deletéreo en los vínculos de solidaridad, respeto, compromiso con el trabajo, la dignidad humana y otros pormenores… para este autor se está en la “Era de la soledad, de la apariencia, la publicidad y la exhibición”, se sacrifica la esencia por la apariencia, se declina el fondo por la forma.

Esa modernidad ha dado prioridad conjuntamente con el progreso material al afán de lucro, beneficio y la canonjía. También esa modernidad líquida o sociedad del riesgo, así lo sostienen Bauman, Beck, Giddens. La tecnología y la ambición humana han generado un riesgo manufacturado una capacidad de agresión y destrucción infinitas, el siglo XX ha sido testigo de las grandes guerras, de las confrontaciones étnicas, de la reducción de grupos a la condición de minorías, los derechos y dignidad de las personas son reducidas a los apetitos de grupos y naciones capaces de exponerse a guerras fratricidas y étnicas. Millones de muertos, millones de refugiados, el progreso material arruinado, millones de lacerados. La condición humana reducida a cenizas, esto produjo una profundización de la condición de miseria de millones de seres humanos. Esto provocó la emergencia de un grupo de filósofos existencialistas: Heideger, Camus, Sartre… estos abordaron lo absurdo de la condición humana, como la humanidad es llevada al ritmo de cordero a las guerras, los festivales, las catedrales del consumo y la resignación espiritual.

El discurso moderno se queda sin sentido ante los horrores de la guerra, la acumulación de capital ha trazado la pauta, ha cambiado el sentido ha articulado unos resortes sociales y unas justificaciones ideológicas capaces de empujar al hombre a su propia destrucción. Bauman es un filósofo de origen judío, padeció las persecuciones y estigmas de un grupo reducido a la condición de inferior. Desde los años cincuenta se concentró a estudiar múltiples factores de la modernidad, pero fundamentalmente lo relacionado a la condición humana, a sus valores, a su dignidad. Para este autor es importante como se atrofian los vínculos sociales, la dignidad de las personas, la solidaridad; los principios éticos se han trastocado, los actos morales se han relativizado, los referentes morales han cambiado, el dinero se ha convertido en el amo y señor del destino de las personas. El dinero es un mediador que pone precio a las mayorías de las manifestaciones de la condición material de las personas y sus miserias. Se ha llegado a una fase social donde se ha perdido el fondo y la forma, es la sociedad del envase, este es diseñado por pequeñas elites que articulan edificios morales, articulan nuevas formas de esclavizar a los seres humanos.

La sociedad líquida está dominada por la cultura del consumismo y la avalancha de las redes sociales. No obstante con adquirir bienes de forma irrefrenables, hoy se requiere publicitarlo y exponerlo al escrutinio del otro. Esta sociedad se halla abarrotada de anestésicos mediáticos y biológicos que contribuyen de forma sostenible a formar una generación de zombi o personas que ha perdido la sensibilidad social y los vínculos socio-morales. La sociedad liquida es difícil de enfrentar ya que la misma no tiene forma, esta se adapta a los vaivenes y ambiciones de aquellos que solo apuestan al beneficio particular no obstante se sacrifique el bien común y ciudadano.

El autor es Dr. en educación.

Sobre El Autor

- Estudiante de término de Comunicación Social

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