Publicado el: Jue, Mar 15th, 2018

Panorama educativo – Las minorías étnicas

Por Luciano Filpo

A lo largo de la historia de la humanidad, el ser humano ha migrado de forma paulatina y diversa. Los primeros grupos humanos no tenían patria definida, se acomodan en cualquier espacio común. Para el filósofo ilustrado JJ. Rousseau la emergencia de la propiedad privada trastocó la convivencia humana solidaridad, filantropía y altruismo. Los más fuertes impondrán reglas(leyes) sanciones se creará la idea de ser extranjero en tu propia tierra, se es ciudadano del mundo diría Adela Cortina, pero se quieren reducir la categoría a un pequeño terruño. En el marco de la antropología cultural se han elaborado las categorías de grupo étnico y minoría étnica, asimilación, acomodación y transculturación. Un grupo étnico es un conjunto de individuos qué definen por los orígenes culturales, su convivencia, valores y tradiciones compartidas. En otro ámbito se habla de minoría étnica para referirse a una comunidad de origen común, pero que es vista de forma peyorativa o negativa. Las minorías étnicas pueden ser locales o extranjeras. A nivel de América los aborígenes o indígenas han sido tratados como minoría étnica; en Estados Unidos también los afroamericanos son tratados como minoría. En la construcción de la noción de minoría intervienen elementos como el prejuicio y la discriminación. El prejuicio es una preconcepción, prenoción, idea preconcebida para ver de manera negativa al grupo mientras que la discriminación se refiere a acciones concretas para perjudicar a un grupo por su origen étnico. En el contexto dominicano los ciudadanos de origen haitiano son vistos como minoría. En esta construcción teórica median factores históricos entre ambos conglomerados nacionales y la articulación de una ideología racial anti haitiana elaborada en la era de Trujillo, pero alimentada durante los gobiernos de Balaguer…

La comunidad nacional haitiana ha padecido una vida institucional frágil, caótica, fragmentada, injerenciada, militarizada y bajo condiciones de autarquía y sobrevivencia. Desde finales del siglo XIX se inicia el Éxodo Pacífico y laboral de los haitianos hacia este lado, es decir a la República Dominicana. En las primeras décadas del siglo XX la migración haitiana era en calidad de braceros o jornaleros para la industria azucarera. Los ingenios azúcar funcionaban bajo esquemas productivos semifeudales y semi esclavistas. Condiciones de trabajo muy precarias, bajo salario, largas jornadas de trabajo, escasa movilidad laboral, prohibición de desplazamiento de los trabajadores, la condición del pago se hacía en sistema de vale tal como lo expresa Marrero Aristy, en conmovedora Obra “Over” que retrata la realidad azarosa de la Industria azucarera. Hace 80 años Trujillo perpetró la matanza de haitianos hecho ignominioso Qué ocurrió en la frontera norte. En los años de 1980 inicia la crisis de la industria azucarera, se promueve un nuevo modelo de economía de servicios basado en el turismo, zonas francas, los servicios, finanzas, educación, salud… Los antiguos trabajadores azucareros empezaron a desplazarse a la construcción, la agricultura, el chiripeo y trabajos domésticos. En estos nuevos nichos laborales se producen mejores condiciones de trabajo, mejores salarios. Por otro lado, el dominicano se ha alejado de los campos, no quiere trabajar la tierra, no se involucra en la construcción… El dominicano prefiere irse del país a realizar labores que se consideran propias de haitianos quienes son vistos como minoría étnica. En República Dominicana Se ha producido una etnicidad de la vida laboral, muchos trabajos han sido etiquetados o estereotipados para haitianos. Esta situación violenta el código laboral donde dispone que toda empresa que funciona en el país, de cada 100 empleos, 80 deben ser para dominicanos y 20 para extranjeros; pero la carencia de mano de obra ha invertido la situación… En otro orden las sociedades modernas son moldeadas por los mass media, desde los mismos emplean estrategias de manipulación, alienación y enajenación. Se busca distraer para solapar el tema de la corrupción, la impunidad y el narcotráfico. Con frecuencia se pone sobre el tapete el peligro de la migración masiva haitiano, los haitianos migran por razones económicas entendidas, pero lo hacen por el contubernio de mafias militares que cobran continuos peajes y de la demanda encubierta de empresarios agrícolas y promotores de la construcción. El haitiano que emigra en condiciones deplorables a República Dominicana no es el responsable de su desgracia, las autoridades que patrocinan El éxodo para cobrar, son las culpables de la presencia masiva de haitianos en el país. Cuando éste país pasa por crisis políticas y económicas aquellos que han gobernado recurren al Patriotismo y supuesta defensa de lo nacional. El nacionalismo dominicano sólo funciona y une ante la desgracia de los migrantes de origen haitiano, son negros y pobres. De otras naciones vienen sujetos que ven el país como un paraíso para la delincuencia, el contrabando, narcotráfico y la extorsión… Alimentar el odio racial, la xenofobia y la intolerancia sólo genera crispación, confrontación y tensión. Dominicanos y haitianos estamos obligados a entendernos, compartimos un territorio pequeño y común, los problemas del mundo de hoy son transfronterizos y poco se logra alimentando la animadversión. Si se quiere detener el flujo masivo de haitianos las autoridades migratorias y militares deben dejar de hacerse los locos y asumir su rol dentro del territorio poniendo la ley y el orden. Promover la confrontación sólo alimenta la distancia y la intolerancia. Es tiempo de respetar la diversidad e interculturalidad.

El autor es Dr. en Educación.

Sobre El Autor

- Lic. en Comunicación Social

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