Publicado el: Jue, Nov 30th, 2017

Panorama educativo: Pan y Circo

Por Luciano Filpo

Roma fue la gran legisladora de la ANTIGÜEDAD, la creadora de un sistema burocrático-Administrativo que denomina cosa pública. El gobierno y el ejercicio del poder entre ellos están integrados de magistraturas con funciones muy definidas y organizadas. Esta sociedad evoluciona a través de tres periodos: la monarquía y la republica donde se ejerce el poder de manera moderada y prudente, mientras que la etapa principal fue la imperial. Durante el imperio aparecieron emperadores dementes, dictadores, letrados, moderados, extravagantes. Esta fue una época de expansión y confrontación con los pueblos vecinos, de conflictos internos, de excesos. Los emperadores procuraban gobernar con los menores obstáculos posibles, todos tenían como consigna que había que garantizar a la población pan y circo o por lo menos uno de ellos. Las luchas mortales entre gladiadores, lanzar un cristiano al poso de los leones, declarar la guerra a un vecino esto era parte de una estrategia para calmar la sed de justicia o la miseria que abundaban entre plebeyos, clientes y barbaros. La Republica Dominicana está viviendo esta coyuntura muy parecida a lo ocurrido en el mundo latino clásico. Los escándalos públicos se han hecho tan comunes, que uno suele desplazar al otro. Cada vez es más insostenible el control social sobre un sistema que falla, no garantiza armonía ni el ejercicio de normas adecuadas y empleadas de formas equitativas entre lo grupos sociales. Hay una parafernalia gubernamental orquestada desde los diversos medios de comunicación con el propósito expreso de crear las tendencias del Dia, de colocar los temas que supuestamente son nodales o cardinales para la sociedad. Este gobierno está carcomido por la corrupción, putrefacto de la impunidad no soporta una profilaxis en materia de transferencia. El foro de competitividad coloca a Republica Dominicana en los primeros lugares de materia de corrupción, pago de sobornos e impunidad. Cada vez es más ostensible el ejercicio descarado desde una función pública de la corrupción. Las instituciones se han degradado: el congreso no tiene credibilidad, la justicia es inverosímil, la policía es percibida como una entidad represiva y delincuencial que solo procura cobro de peaje y extorsión cada día. Otra situación avasallante es la observada desde comité político del partido oficial. Se está ante la presencia de un partido-estado. El comité político es más vinculante y deliberativo que el congreso. Cada uno de los miembros del comité político, Salvo Ventura Camejo y Lidio Cadet se ha hecho millonario bajo la sombra del estado, no hay auditoria que permita judicializar el enriquecimiento ilícito de estos turpenes. Cada vez es mayor la capacidad de maniobrar desde los medios para burlar la justicia o para crear el entretenimiento del día, claro sin ir a los problemas medulares.

Frente al empuje del movimiento social denominado marcha verde que recoge las ansias populares porque se haga justicia contra los tantos escándalos, la procuraduría articuló algunos expedientes para que se caigan en los juicios, dentro de esos amáracos de justicia fueron escogidos opositores de fuera y dentro del gobierno. Los verdaderos sospechosos de soborno y corrupción operan como vaca sagrada, no son tocados ni con el pétalo de una flor. Tienen el dominio del congreso, han dividido a la oposición y cuentan con una inversión mediática millonaria cada día con la cual se alimentan el morbo y se da pábulo a la ignorancia de este pueblo. La última afrenta ha ocurrido con la traída de un supuesto sanador que es capaz de aliviar el dolor y sanar a la población. Esta es una sociedad muy espiritual y creyente y estos eventos taumatúrgicos resultan agradables ante la ignorancia. Ese sanador nigeriano es un truhan, delincuente, farsante, rábula y comediante. Lo paradójico, chocante e indignante resulta del abandono oficial del sistema hospitalarios, donde no hay insumos para los galenos enfrentar los males que aquejan a la población urgida de servicios. La ministra de salud no se reúne con el colegio médico para construir alguna alternativa al conflicto que enfrenta al gobierno con los médicos.

La sociedad esta yugulada de problemas: la violencia de géneros, la impunidad, la corrupción, la inseguridad ciudadana, la infucionalidad de las instituciones públicas, el enriquecimiento ilícito, el narco tráfico, el endeudamiento externo galopante, pero el gobierno se focaliza en construir desde espacios mediáticos una supuesta percepción favorable, un escándalo es sucedido por otro mayor, se invierte mas en propaganda que en los servicios que se ofrecen, se ha estado articulando un control cuasi totalitario de los medios, los comunicadores y periodistas independientes del gobierno han sido sacados de los medios no se tolera la disidencia y cuando se suele aplicar el peso de la ley solo ocurre con un delincuentico de alcantarilla, un lumpen creado por la marginalidad de esta sociedad, jamás hay un castigo para un delincuente importante. No importa que haya contrabando de armas, drogas, evadir pago de impuestos, si tiene un amigo en el comité político goza de inmunidad e impunidad.

La sociedad se haya anestesiada aparenta indiferente, pero los problemas persisten y crecen, el endeudamiento crece, los servicios infuncionales. De manera continua se ofrece circo, pero el pan esta ausente en una gran cantidad de hogares y familias. El hastío y la saturación prenden sobre la magra conciencia de una población cuasi analfabeta y hambrienta que procura encontrar respuestas en programas oficiales de naturaleza parasitaria y asistencialista a su difícil situación socioeconómica.

El Autor es Doctor en Educación

Sobre El Autor

- Estudiante de término de Comunicación Social

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