Publicado el: Vie, nov 25th, 2016

UNIDAD

capturaEl plan de pastoral, para este mes de Noviembre 2016, tiene como tema: la unidad fam y como lema: Esfuércense por mantener la unidad. (Ef. 4. 3) en tal sentido pienso que la unidad es de vital importancia en todo el qué hacer de la vida, pues uniendo esfuerzos es como se logran plenamente los objetivos; por ejemplo: la jornada de 8 horas de trabajo, establecida mundialmente, se logró por la unidad de los trabajadores y, así, en todo. Dado que la familia es la célula principal de la sociedad, es ahí donde debe comenzarse a vivir unidos, para que luego podamos unirnos socialmente y ser exitosos en todo. No es una casualidad que en las grandes potencias y entre los grandes empresarios, hayan quienes luchan incansablemente por dividirnos; primero en el plano de la fe, después como individuos, grupos, asociaciones, sindicatos, pueblos, naciones y últimamente como familias. Lo hacen sin llamar mucho la atención, pero de forma sostenida, de modo que vayamos cayendo casi sin darnos cuenta; por eso, hay que ser vigilantes y estar atentos, porque desde todos los ángulos y hacia todas las direcciones, están lanzando dardos que pueden causarnos letargo, es decir, una especie de sueño que nos puede hacer bajar la guardia. Debemos actuar como cristianos conscientes y no dejarnos robar la unidad, sino al contrario, hacer que cada vez sea más fuerte y estrecha entre todas las familias y confesiones cristianas.

Cristo es el Rey del universo, es el centro, el punto de convergencia al que todos estamos llamados; por tanto, es necesario unirnos en él y en su doctrina, no solo en la parte que me acomoda, sino con más empeño aún, en esos puntos difíciles que parecen imposibles de lograr, para lo cual es necesario tener la capacidad de perdonar y pedir perdón; entonces el perdonado hará lo posible por resarcir el daño causado y no reincidir en la falta. Pero además, hay que seguir dando pasos de acercamiento, de modo que no nos quedemos esperando que los demás vengan, sino que cada uno vayamos hacia los demás y si hay que quitar algunas cosas o poner otras, hacerlo de buena gana, porque todo ha de ser para la mayor gloria de Dios. Las diferentes confesiones cristianas tienen normativas y reglas que emanan del mandato divino y otras porque las han juzgado convenientes, entonces, hay que sentarse a calcular si se puede o no se puede poner o quitar lo que propone la otra parte, pues así, se podría decir que hay diálogo y en consecuencia, podríamos esperar unos resultados positivos y, tan positivos que provoquen la unidad de todos los que creemos en Cristo, para que haya un solo rebaño y un solo pastor, tal como lo dijo el mismo Jesús. También tengo otras ovejas que no son de este redil y las tengo que cuidar, para que haya un solo rebaño y un solo pastor. (Jn. 10. 16)

Casi siempre, todos o casi todos, nos creemos dueños de la verdad absoluta, de la cual, solo Dios es el dueño; por eso es necesario orar con insistencia para que sea El quien diga lo que hemos de hacer, pero si al orar no le abrimos el alma, los sentidos y el corazón, posiblemente nos quedaremos pensando y haciendo lo mismo que antes. En cambio, si acudimos a Él, reconociéndole como el todo en todo, saldríamos fortalecidos en la fe, la esperanza y el amor. Pensando y actuando como El quiere, es como nos encaminamos por el camino de la santidad. Dice Jesús: yo soy el camino, la verdad y la vida, por eso no podemos perderle de vista, sino permanecer sujetos a sus enseñanzas, pues no hay otro camino, ni otra verdad, ni vida fuera de él y si queremos ser sus pastores en el mundo, tenemos que ser ovejas ante él. Dispongámonos a poner por obra sus enseñanzas y ya que es un solo Dios en quien creemos, no andemos tan separados, ya que somos o hemos de ser, la gran familia de los hijos de Dios. Amén.

Diác. Bienvenido Rafael Comprés Taveras.

Sobre El Autor

- Estudiante de término de Comunicación Social

sonomaster publicidad abajo

Interactúa con tu comentario

Elpoder.com.do No acepta comentarios inmorales, difamatorios, degradantes, ofensivos e injuriosos por respeto a nuestros colaboradores
y lectores. Respetamos la diversidad de raza, simpatía política, religiosa, orientación sexual u otra índole que atente la moral de las personas.
Trabajamos con objetividad y criterio de responsabilidad, respetando la libertad de expresión de nuestros lectores, apegados al libre acceso
a la información pública.